Una piel sensible pide pocos pasos, texturas suaves y fórmulas que la calmen. Estos son los productos de Byoode que mejor encajan con ella.
Cómo cuidar la piel sensible sin irritarla
La piel sensible reacciona con facilidad: se enrojece, pica o tira con cambios de temperatura, con el sol o con productos demasiado agresivos. La clave es proteger su barrera y simplificar:
- Limpiar con suavidad: Metamorphosis of Narcissus, bálsamo desmaquillante que no arrastra la grasa natural de la piel.
- Hidratar y calmar: Hyaluronic & Okra Allegory, con ácido hialurónico y madecassoside.
- Nutrir: Mushroom & Karité Story o unas gotas de Amaranth.
- Proteger cada mañana: Light Cream SPF30 Harmony.
Introduce los productos de uno en uno, prueba cada uno primero en una zona pequeña del cuello y no exfolies más de una vez por semana. Tenemos una guía completa: rutina facial para piel sensible con rojeces.
Preguntas frecuentes
¿Cómo pruebo un producto nuevo si tengo la piel sensible?
Aplica una pequeña cantidad en el cuello o detrás de la oreja durante dos o tres días. Si no hay rojez ni picor, puedes llevarlo al rostro. Introduce un producto nuevo cada vez, nunca varios a la vez.
¿Puedo usar retinal si tengo la piel sensible?
Muchas pieles sensibles lo toleran con una pauta lenta: dos noches por semana al principio y aplicado después de la crema. Si tus rojeces son persistentes, consúltalo antes con tu dermatólogo.
¿Las rojeces son siempre piel sensible?
No siempre. Si son persistentes, aparecen con calor o comidas picantes o vienen con granitos, puede tratarse de rosácea, que conviene que valore un dermatólogo.